Comunicación en la práctica optométrica

En tiempos donde los desarrollos tecnológicos aportan al clínico información complementaria y a veces imprescindible, es posible caer en el error de limitar la comunicación con el paciente una vez que los instrumentos y la inteligencia artificial sugieren diagnósticos y pautas de manejo.

Sin embargo, la buena práctica clínica requiere la interacción continua paciente-optometrista. El proceso de comunicación comienza con la imagen transmitida en el primer encuentro: aspecto, formas de saludo y presentación, comunicación no verbal, etc. La idea del profesional que se fijará en la mente del paciente depende en un gran porcentaje de la impresión que se crea en los primeros segundos de contacto. Durante el proceso del examen visual, las instrucciones, la empatía ante respuestas imprecisas, la técnica de relajación y alivio del frecuente estrés del paciente, etc. determinan una gran parte de la buena relación paciente-profesional. Una vez finalizado el examen visual y valorado el estado de la visión, el optometrista ha de presentar los resultados y ofrecer recomendaciones de manejo clínico. Todo este proceso requiere capacidades comunicativas específicas para tareas sanitarias, versatilidad del profesional ante los distintos grupos de pacientes, población infantil, adultos, población geriátrica, grupos especiales con discapacidades mentales, etc.

La formación en comunicación para profesionales sanitarios es con frecuencia no concebida en los programas españoles. Se confía el aprendizaje del modelo que se ve en los Practicum. Si bien este modelo es imprescindible (asumiendo que sea el adecuado), no es suficiente. En The New England College of Optometry, institución fundada en 1894, donde me formé y doctoré como optometrista, se imparten materias de psicología del paciente, técnicas comunicativas, etc. Además, la ejecución de cada procedimiento clínico se enseña dando unas instrucciones específicas y la calificación del estudiante depende en alta medida de que éstas se reproduzcan adecuadamente. Se realizan grabaciones para el posterior análisis de los actos clínicos efectuados por los estudiantes y su capacidad de comunicación ante casos sencillos rutinarios y complejos.

Existen elementos de comunicación corporativa que en mi opinión se están descuidando o no han sido adaptados a los tiempos. Ejemplos erróneos en la transmisión de servicios sanitarios son el uso de términos como: clientes, tiendas, gabinetes, graduaciones, etc., que obviamente crean una imagen de comercio no sanitario.

En el programa MÁSTER BOSTON, cuidamos no solo el lenguaje que los estudiantes han de usar con los pacientes, también transmitimos la necesaria empatía, asertividad, adecuación al caso, etc. que exige cada acto clínico profesional, eficiente e individualizado para cada paciente. El programa PRESENCIAL, permite la exposición a muchos casos diferentes, a clínicos y profesionales diferentes, en distintos medios: Centro Boston, clínicas oftalmológicas, hospitales públicos, etc. El estudiante puede comprobar las diferencias entre entornos y también entre profesionales. Así, adquieren de forma contrastada una formación en los aspectos de comunicación que es muy valorada cuando al finalizar el Máster son llamados para ofrecerles trabajos como clínicos.

Un comentario en “Comunicación en la práctica optométrica

  1. Así es,pues la buena comunicación e interacción entre paciente y médico sobre todo en la historia clínica,te acerca mucho al diagnóstico final.

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