Competencias: lo que debes exigir en tu postgrado en optometría

competencias en optometria

Hace ya 32 años que el Centro Boston de Optometría empezó a formar optometristas españoles con el afán de incrementar sus competencias y que poco a poco fueran aproximándose a sus homólogos de países que nos superan en formación.

Los potenciales estudiantes demandaban información sobre si la formación ofrecida realmente iba a suponer que al terminar sus estudios fueran capaces de aplicar lo aprendido. Se suponía que los centros formadores deberían garantizar que sus graduados hubiesen cambiado sustancialmente y pudieran ejercer acercándose al tan ansiado estatus de los optometristas de otros países.

En los últimos años, los criterios de selección de programas de formación han cambiado y en ocasiones, a mi parecer, se están cometiendo errores importantes. Muchos potenciales estudiantes de cursos de postgrado condicionan su elección a la oficialidad pública, el precio, la posibilidad de hacerlo on-line, etc. En Optometría, la adquisición de habilidades profesionales clínicas solo puede hacerse practicando de forma tutelada los procedimientos y los encuentros clínicos. Un gran error en mi opinión es asumir que el ya graduado en óptica y optometría sabe hacer los procedimientos optométricos por haberlos «dado» en la carrera. Tras haber graduado a 31 promociones de estudiantes, tanto recién titulados como con experiencia profesional, veo que las habilidades clínicas han de desarrollarse, mejorar y afianzarse de una manera actualizada y eficiente, tanto en forma como en tiempos de ejecución.

Otro potencial riesgo es confiar el aprendizaje de todos los componentes clínicos al ejercicio profesional. La buena práctica optométrica, es muy compleja y requiere ser enseñada por tutores profesionales con medios y metodología de los que rara vez se dispone en entornos no docentes. Este hecho es reconocido por las autoridades sanitarias de países como EEUU, Reino Unido, Canadá, Australia, etc. hasta el punto de que comités externos a las Universidades examinan a los graduados tanto en teoría como en práctica antes de conceder la preceptiva licencia para poder ejercer. Antes de someterse a ese examen, cada estudiante habrá examinado personalmente hasta 1500 pacientes (caso de EEUU) bajo modelo y tutela de un instructor profesional. En estos países no se conciben programas docentes, ni de grado ni de postgrado, que teniendo orientación clínica no impartan las obligadas prácticas y cuyas competencias adquiridas no sean evaluadas y potencialmente auditadas.

Por los motivos arriba expuestos, el Máster Boston solo se ofrece en dos modalidades: presencial y semi-presencial. De esta forma nos aseguramos de que disponemos de tiempo presencial para poder enseñar y hacer practicar lo enseñado en el aula. Además, en la modalidad presencial, el estudiante será expuesto a cientos de pacientes con todas las condiciones clínicas que se enseñan bajo la tutela y modelo clínico actual que sigue los estándares internacionales. Las obligadas valoraciones clínicas alumno a alumno son históricamente incluidas en los programas y así los graduados del Centro Boston tienen un gran reconocimiento profesional tanto en el ámbito nacional como internacional.

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