Efectos Oculares de la Cloroquina, efectiva ante el COVID-19

Los primeros resultados que se hicieron eco de la efectividad de la Cloroquina e Hidroxicloroquina en el manejo clínico de los pacientes con COVID-19, fueron los del equipo chino dirigido por el Dr. Xueting Yao, del Tercer Hospital de la Universidad de Pekín, publicados en Clinical Infectious Diseases el 9 de marzo.

Posteriormente, el 17 de marzo se comunicaron los resultados del estudio realizado por especialistas de Marsella, Francia, ya publicados en International Journal of Antimicrobial Agents. En este artículo se vuelve a asociar la efectividad de estos fármacos contra el COVID-19, pues parecen lograr disminuir la carga viral en los pacientes. Además, informaron de que este beneficio se ve reforzado si se administra de forma paralela azitromicina.

En el año 2005 ya se evaluó la eficacia de estos fármacos inhibiendo la reproducción del anterior Coronavirus que causó una epidemia menor a la actual en los años 2002 y 2003: el SARS CoV-1. Es por ello, que los espcialistas han vuelto a acercarse a esta posibilidad terapéutica, que habitualmente se emplea con otros usos.

Cloroquina e Hidroxicloroquina se emplean, con diferentes concentraciones, como antimaláricos o en el manejo de ciertas enfermedades dermatológicas como las manifestaciones cutáneas del lupus o en la sarcoidosis; también en enfermedades reumáticas, como el lupus eritematoso, la artritis reumatoide y espondiloartropatías.

¿Qué sabemos de estos fármacos a nivel ocular? Que pueden producir reacciones adversas, de las que estaría bien que nos mantuviéramos informados. Los pacientes que los emplean como antimaláricos en sus viajes o que precisan estos tratamientos por algunas de las afecciones ya mencionadas u otras en la que aplican, son instruidos en la necesidad de mantener revisiones periódicas por los efectos adversos que pueden darse principalmente en retina.

Daños a nivel ocular

Las dosis que algunos estudios mencionan como necesarias (500 mg/día de cloroquina u 800 mg de hidroxicloroquina, están por encima de las dosis asociadas a casos de retinopatía. Se trata de ajustar éstas dosis al peso del paciente, minimizando esta posibilidad, pero es cierto que el estado general de salud de algunos pacientes, con fallo renal o hepático, podrían aumentar la frecuencia de estos efectos adversos, al prolongar la vida media del fármaco en sangre.

Lo más preocupante es la retinopatía por toxicidad que se produce en el área macular.

Retina de un paciente con retinopatía tóxica por hidroxicloroquina.
FUENTE: Centro Boston de Optometría.

De forma temprana los cambios pueden limitarse a un leve moteado en la zona macular, parafoveal. Con el tiempo el epitelio pigmentario de la retina de esa zona macular se va atrofiando alrededor de la mácula, dejando un doble anillo de alteración pigmentaria que recibe el nombre de “ojo de buey”. La pérdida de AV es progresiva durante el avance de estos cambios y el campo visual mostrará cambios que correlacionan con la apariencia retiniana: escotomas paracentrales o pericentrales, en un principio; pérdida de campo central en casos avanzados.

La Universidad de Iowa siempre nos provee de buenas imágenes en su Atlas. A falta de poder tirar mejor de nuestra base de datos por la cuarentena que nos obliga a estar fuera de la oficina… agradecemos estos recursos y os remitimos a ellos para ver más imágenes de estas afectaciones.

Otras alteraciones derivadas de la administración de la cloroquina e hidroxicloroquina, aunque menores en prevalencia, pueden ser:

  • estrechamiento arteriolar y palidez del disco óptico
  • alteraciones del EPR periféricas
  • alteraciones en la acomodación
  • depósitos del fármaco en córnea o cristalino
  • blanquamiento de pestañas
  • parálisis de músculos extraoculares

¿Cuándo aparecen estas alteraciones? Son dependientes del paciente y hay estudios que han evidenciado que incluso después de cesar esta medicación, hay efectos que pueden aparecer con un retardo incluso de años, por quedar depositados restos del fármaco en las células del EPR.


Referencias:

Brinkley JR, Dubois EL, Ryan SJ. Long-Term Course of Chloroquine Retinopathy after Cessation of Medication. Am J Ophthalmol. Jul 1979. 88(1):1-11.

Devaux CA, Rolain JM, Colson P, Raoult. New Insights on the Antiviral Effects of Chloroquine Against Coronavirus: What to Expect for COVID-19? 11 Mar 2020. Int J Antimicrob Agents. 105938.

American Academy of Ophthalmology

Atlas de la Universidad de Iowa

Publicado por Sofía Ruiz

Coordinadora de programas docentes en Centro Boston de Optometría

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